Cómo demostrar acoso laboral

Acoso laboral, mobbing
Publicado el: 20 de Mayo de 2024

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Todas las personas tenemos derecho a mantener nuestra integridad física y psicológica, así como nuestra dignidad. Como es obvio, también en el lugar de trabajo. Este es el motivo por el que el acoso laboral se entiende como una vulneración de un derecho fundamental.

Pero ¿qué es exactamente? Y, sobre todo, ¿cómo se puede demostrar que se está siendo víctima de esta situación? Estas son las dos cuestiones, entre muchas otras, a las que vamos a dar respuesta en las siguientes líneas.

¿Qué es el acoso laboral?

El acoso o mobbing laboral, como también es conocido por los especialistas, es un conjunto de acciones violentas, premeditadas y conscientes cuyo objetivo es amedrentar a la víctima con el propósito de que renuncie a su puesto de trabajo.

Generalmente, estos actos violentos quedan en el plano psicológico. Sin embargo, en casos extremos, pueden llegar a ser de índole física o, incluso, sexual. Conviene decir que existen tres tipos de mobbing en el trabajo. Vamos a verlos:

  • Acoso laboral descendente o bossing. Se produce cuando un jefe aprovecha su posición para acosar a un trabajador de inferior rango. Es la forma más habitual de mobbing.
  • Acoso laboral horizontal. Es el acoso laboral entre compañeros, es decir, aquel que se produce entre trabajadores del mismo rango. Lo más habitual es que formen parte del mismo equipo o departamento.
  • Acoso laboral ascendente. Aquí nos encontramos ante el llevado a cabo por los trabajadores de inferior rango hacia un superior. Por cuestiones obvias, es el menos frecuente de todos.

En los tres casos, el mobbing suele tener una serie de consecuencias psicológicas muy graves sobre las víctimas. La mayoría de ellas indican que sufren apatía, ansiedad y depresión. Algunas veces incluso llegan a experimentar pensamientos suicidas.

Algunos ejemplos de mobbing laboral

Para entender mejor lo que acabamos de decir, vamos a dar algunos ejemplos que, en mayor o menor medida, a todos nos resultarán familiares. En primer lugar, respecto al mobbing descendente, podemos hablar del dueño de una empresa que le hace la vida imposible a un trabajador con el propósito de que renuncie. Por ejemplo, discriminándole, aislándole de sus compañeros, difamándole o sobrecargándole de trabajo. ¿El objetivo fundamental? Ahorrarse la indemnización por despido.

Por su parte, ya sea por envidias personales o cualquier otro tipo de motivación (por ejemplo, repartirse su cartera de clientes), un grupo de trabajadores del mismo rango puede acosar a otro para que solicite la baja voluntaria. Esto es lo que se conoce también como bullying laboral.

Finalmente, esos mismos trabajadores pueden dirigir sus actos violentos hacia un superior. Por ejemplo, informando a sus superiores de que no ha cumplido sus objetivos de forma premeditada, haciendo correr rumores de acoso sexual por la empresa, etc.

¿Cómo denunciar el acoso laboral?

En cualquiera de los tres casos, existe un problema difícil de solucionar. En concreto, nos referimos a que las acciones violentas constituyentes de acoso laboral se realizan en situaciones de intimidad marcadas por la ausencia de testigos.

Además, como dijimos antes, para que el caso sea considerado como acoso laboral, las acciones violentas que lo conforman han de mantenerse de forma sostenida en el tiempo. En este sentido, la ley entiende que cierto tipo de presiones, discusiones y correcciones, siempre que sean llevadas a cabo de forma constructiva, son habituales en cualquier centro de trabajo.

¿Cómo demostrar que se ha producido acoso laboral?

Lo dicho anteriormente suele traducirse también en la ausencia de pruebas. Por ello, el trabajador que sufre el acoso ha de conservar cualquier mensaje de correo electrónico o emitido por cualquier otra vía, actas de reuniones, fotografías, mensajes de voz, vídeos o cualquier otro archivo o documento que pueda demostrar el delito.

Asimismo, en caso de que el acoso laboral le haya afectado a nivel psicológico, tendrá que presentar un informe realizado por un psicólogo. Si ha ido más allá del plano verbal, un parte de lesiones emitido por un hospital. El testimonio de testigos que den fe de los hechos marca la diferencia en muchos casos.

¿Cómo presentar la denuncia por acoso laboral?

El acoso o mobbing laboral aparece tipificado en el artículo 173 del Código Penal y conlleva penas de prisión de entre 6 y 24 meses y multas de 6 a 24 meses. En función del caso en concreto, la denuncia no solo puede interponerse por la vía penal, sino también por la civil y por la laboral.

 

Este es el principal motivo por el que siempre recomendamos a las víctimas de acoso laboral en el trabajo que se pongan en manos de un abogado laboral especialista en mobbing. Este profesional, a partir del estudio personalizado del caso en cuestión, procederá a determinar cuál es la mejor vía de actuación y cuál es la mejor manera de preservar los derechos del afectado.

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