G.Elías y Muñoz Abogados
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Antigüedad laboral, reconocimiento y reclamación

Publicado: 25 de Abril de 2022

Tabla de contenidos

Uno de los derechos de los trabajadores más importantes es el reconocimiento de la antigüedad laboral. Esto se debe, fundamentalmente, a que puede suponer el incremento de la nómina en el presente y en el futuro, así como la percepción de mayores indemnizaciones en caso de despido.

Esto hace que, en algunas ocasiones, las empresas pongan trabas a la hora de reconocer la antigüedad laboral del trabajador. Por ello, aquí queremos aclarar exactamente cómo reclamarla en función de si el empleado sigue prestando sus servicios en la compañía o ya no forma parte de ella.

Reclamar la antigüedad laboral a la empresa para la que estamos trabajando

No sería la primera vez que un trabajador, a la hora de revisar su nómina, se da cuenta de que le han cambiado la antigüedad. En ese caso, el procedimiento recomendado a seguir suele ser el siguiente:

  • Pedir asesoramiento a un abogado laboral que nos garantice que tenemos razón, es decir, que no hay causa justificable para que hayamos perdido nuestra antigüedad laboral.
  • Dirigirnos a la propia empresa y realizar la reclamación. Puede ser a un superior directo o al departamento de recursos humanos. Una buena idea puede ser remitir la petición por burofax para que quede constancia.
  • En caso de que la empresa se niegue a reconocer la antigüedad del trabajador en su puesto, tendrá que recurrir a los tribunales. En concreto, deberá dar inicio a un procedimiento de reconocimiento de derechos. Si tiene razón, el juez obligará a la compañía a reconocerle el tiempo demandado.

Sin embargo, el mero reconocimiento de la antigüedad en la empresa no tiene por qué suponer el pago de las cantidades adeudadas, en caso de haberlas. En este caso, habrá que reclamar trienios atrasados y otros posibles pluses a través de otro procedimiento diferente, para el cual será necesario estar representado por un abogado.

Tengamos en cuenta que muchos convenios laborales establecen la obligación de aplicar subidas de salario al sumar trienios, cuatrienios y quinquenios. Un problema en el reconocimiento de la antigüedad puede hacer que el empleado pierda mucho dinero.

Reclamar la antigüedad laboral en un despido

La antigüedad laboral en el Estatuto de los Trabajadores es un derecho reconocido dentro del artículo 25. De hecho, tiene una importancia capital a la hora de calcular las indemnizaciones por despido. ¿La razón? La legislación vigente habla de días por año trabajado a la hora de determinarlas.

Por tanto, si una empresa no reconoce a un trabajador toda la antigüedad que realmente tiene, le va a pagar menos en caso de que le despida. Una reducción de costes que puede afectar muy negativamente a la economía del antiguo empleado.

¿Qué plazo tiene el trabajador para reclamar su antigüedad laboral?

Por suerte, la legislación no establece ningún plazo máximo para reclamar la antigüedad laboral dentro de una empresa. Ni siquiera aunque la relación laboral entre ambos ya se hubiese extinguido hace algún tiempo.

Por su parte, el trabajador puede solicitar, incluso, que se sumen todos los períodos de tiempo trabajados a su antigüedad en la empresa, aunque estos se hayan producido de manera discontinua.

¿En qué casos se pierde la antigüedad laboral?

A tenor de lo dicho en el Estatuto de los Trabajadores y en los convenios laborales de cada sector, la antigüedad en la empresa nunca se pierde. El único supuesto en el que puede suceder es al finalizar la relación laboral, generalmente como consecuencia de un despido o de la conclusión de un contrato temporal.

Sin embargo, incluso en estos casos hay matices. La jurisprudencia ha dejado claro que, cuando se encadenan contratos temporales, la antigüedad es acumulable. Incluso aunque hayan pasado hasta 6 meses entre uno y otro. Eso sí, el puesto ocupado y las funciones desempeñadas deben ser similares.

Dicho esto, la antigüedad laboral no se pierde cuando nos ascienden dentro del organigrama de la empresa. Aunque tengamos que rescindir el contrato anterior y firmar uno nuevo. La ley es bastante protectora con el trabajador en este sentido.

Conclusiones sobre el reconocimiento de la antigüedad laboral

En definitiva, aunque no sea lo más común, tampoco podemos tildar de extraño que una empresa se niegue a reconocer la antigüedad laboral de sus trabajadores con el propósito de ahorrar dinero en indemnizaciones, trienios y beneficios concretos especificados dentro del convenio laboral vigente. Unos supuestos en los que el trabajador se ve amparado por el Estatuto de los Trabajadores y la jurisprudencia.

Por tanto, aunque siempre lo recomendable sea llegar a un acuerdo amistoso con la empresa (sobre todo, si aún sigue trabajando para ella y pudiese sufrir represalias), nunca se debe descartar la vía legal. Un mecanismo que suele ser garantía de éxito siempre que se disponga de los servicios de un abogado laboralista. Sin duda, una figura imprescindible para obtener el mejor asesoramiento y proteger sus derechos de forma adecuada.
 

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