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¿Cómo proteger el dinero en caso de separación o divorcio?

¿CÓMO PROTEGER EL DINERO EN CASO DE SEPARACIÓN O DIVORCIO?
Publicado: 16 de Agosto de 2022

Tabla de contenidos

Ser el propietario de cada cuenta y segregar los activos es fundamental para cuidar sus propios fondos en caso de separación matrimonial. Permanecer financieramente independiente y considerar la situación con cierta expectativa son algunas de las formas de manejar los ahorros. Pero si aún así no hay manera de solucionarlos, lo mejor que puede hacer es pedir asesoramiento a un abogado de familia para que le diga cuáles son las mejores formas de proteger su dinero ante una separación o divorcio.

Formas de preservar el dinero

Una de las formas para preservar el dinero en los procedimientos de divorcio es a través de una cuenta corriente o de ahorros abierta y firmada por los dos. De esta forma, tendrán los mismos derechos para obtener el dinero y efectuar cualquier actividad que quieran.

Las parejas a menudo tienen una tarjeta de crédito o débito vinculada a su cuenta corriente, pero esto no es suficiente para mantener la otra parte de la autonomía monetaria del matrimonio cuando se decide separarse. Ambos deben ser los titulares de las tarjetas, no sólo los beneficiarios de dichas tarjetas, ya que si no es así, se perderán todos los derechos de transferir los fondos en sus cuentas.

Otra forma de asegurar su dinero en caso de divorcio es tener cuentas corrientes separadas, ya que esto favorecerá a lograr libertad económica de ambas partes. Además, que puede ser muy beneficioso para los dos conyuges. Esta es una de las formas más eficientes para que los dos puedan manejar sus ahorros y afrontar los gastos más necesarios.

Por otro lado, si se hace división de propiedad proporciona una mayor independencia financiera para ambas partes. La pareja conservará todos los bienes que poseía antes de celebrar su matrimonio, y si opta por este sistema económico, contará con la ventaja añadida de un proceso simplificado. Por último, si se lleva un inventario de la propiedad se recuperará la independencia económica muy rapidamente. Puede formalizarse ante notario o procurador a fin de obtener una relación fiel de los bienes de propiedad de cada cónyuge. Su utilidad se basa en que a partir del momento de la separación, los atributos se distribuirán entre las dos partes del proceso de manera justa y equilibrada.

¿Qué pasa con la hipoteca?

Uno de los mayores problemas del proceso de divorcio es cuando vives en una casa donde la hipoteca sigue vigente, es decir, no hay amortización. Hay muchas opciones para abordar dicha situación. Una de ellas es que uno de sus integrantes se quede en la propiedad después de llegar a un acuerdo con la otra parte. La otra se basa en llegar a un acuerdo de compensación para reducir la exposición a esta acción. Pero, en todo caso, se requiere voluntad firme por ambas partes.

¿Qué sucede con las cuentas corrientes después del divorcio?

Asumiendo que el dinero es el activo más fácil de dividir, en general esto dependerá de la institución del matrimonio vigente en el momento de la distribución, ya sea que sea justo o no. Las parejas casadas con bienes separados o las parejas que se han separado amistosamente deberían determinar fácilmente su destino después del divorcio. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que la mayoría de las parejas necesitan acudir a un juez para determinar su propiedad. El juez determinará los bienes y responsabilidades de cada pareja con base en la ley y las circunstancias específicas de cada pareja.

¿Qué opciones hay para gestionar el préstamo cuando la pareja se disuelve?

Solicitar un préstamo en pareja es común porque las posibilidades de obtener un préstamo aumentan cuando ambos titulares están en el contrato. Sin embargo, el divorcio de una pareja medio endeudada es complicado. Si ambos cónyuges son responsables de pagar el préstamo en cuotas mientras viven juntos, el divorcio no eliminará esa obligación. La primera opción y la más sencilla es fraccionar el pago a plazos. Para ello, basta con dejar una cuenta corriente en la que ambos figuren como titulares y en la que se anote el importe mensual. Sin embargo, esta opción no es óptima para todas las exparejas, ya que para que se dé, la ruptura debe ser amistosa, o al menos cordial.

Otra opción podría ser modificar la titularidad del préstamo a uno solo de los cónyuges. De esta manera, la otra parte no tiene deuda. Sin embargo, hemos advertido que no todas las entidades financieras permiten esta opción, ya que supone perder el titular, o similar, la garantía de pago.

Sino, siempre quedaría la opción de cancelar completamente el préstamo. Lógicamente, esta es la mejor opción para ambas partes, ya que la deuda dejará de existir. El problema es que es difícil de ejecutar porque se necesitan los fondos necesarios para pagar el préstamo antes de tiempo. Una solución que pueden elegir es vender el activo y usar los fondos de la transacción para pagar la deuda.

¿Qué pasa si uno de los dos deja de pagar las cuotas?

Si el préstamo continúa fraccionándose después de la disolución de la pareja, pero uno de los dos deja de aportar su parte, el otro también se verá afectado.

Si esto sucede, lo mejor es seguir pagando las cuotas de la deuda con normalidad, y luego acudir a los tribunales para reclamar lo que la otra parte dejó de pagar.

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