Qué ocurre si recibo una denuncia falsa

En los últimos meses, debido a la irrupción en la escena política de determinados actores y a la prioridad que las instituciones públicas están dando a las acciones contra la violencia de género, estamos escuchando cada vez más el término de denuncia falsa. Aunque no tiene por qué estar relacionada con este tipo de delito, lo cierto es que se trata de algo muy residual pero castigado severamente por el Código Penal. Aquí queremos hablarle de lo que sucedería en caso de recibir una.

Definición de denuncia falsa

Según el artículo 456 del Código Penal, este delito se entiende como aquel en el que una persona imputa ciertos hechos constitutivos de infracción penal a otra siendo consciente de su falsedad y/o ejecutando un temerario desprecio por la verdad. Además, se trata de un delito pluriofensivo. Esto quiere decir que no solo trata de perjudicar a un sujeto concreto, sino también a la propia Administración de Justicia.

Requisitos ineludibles para que una denuncia sea considerada falsa

No es posible hablar de denuncias falsas como tal hasta que la autoridad judicial que la recibió no emite una sentencia o resolución judicial firme que conlleve su archivo o sobreseimiento. Este es un requisito 'sine qua non' ya que, en primer lugar, hay que probar que los hechos no se cometieron antes de determinar si hubo intención dolosa por parte del denunciante contra el denunciado.

Hay que dejar claro, llegados a este punto, que no todas las denuncias que son archivadas o sobreseídas son consideradas falsas. Con esto queremos decir que el sujeto denunciante pudo haber tenido la sensación de que existió un delito o falta penal que denunciar pero que, ante la falta de indicios, la autoridad judicial competente no puede estimar que la infracción fuese cometida realmente.

En cualquier caso, una vez que existe una resolución o sentencia de archivo o sobreseimiento sobre la causa, el propio juez o el tribunal que atendió a la denuncia puede actuar de oficio o a instancia del demandado contra el sujeto denunciante. Para ello, deberá estimar que sí existen indicios suficientes para considerar que la acusación era manifiestamente falsa desde un principio y que el sujeto tenía perfecta conciencia de ello.

Por su parte, existen otros requisitos para que una denuncia pueda ser considerada falsa más allá de la necesidad de existir una sentencia o resolución firme de archivo o sobreseimiento:

  • Los hechos denunciados deben ser concretos y estar dirigidos hacia un sujeto determinado e identificado. Con esto queremos decir que debe aparecer con nombre y apellidos.
  • Esos hechos denunciados deben constituir una infracción de carácter penal.
  • La imputación de los hechos debe ser manifiestamente falsa.
  • La denuncia debió ser realizada ante una autoridad con obligación de actuar en respuesta a ella.
  • Que exista conciencia del carácter falso de los hechos imputados, es decir, que exista intención delictiva y se actúe con mala fe con el propósito de perjudicar los intereses de otra persona.

¿Qué hacer en caso de recibir una denuncia falsa?

En primer lugar, tanto si esa denuncia conlleva detención, lo cual es habitual en las realizadas por motivos de violencia de género, como si no, hay que mantener la calma. En ese punto, lo más importante es recopilar todas las pruebas que se puedan tener al alcance y que sean indicios o pruebas de que no se ha cometido el delito imputado. En ese momento, conviene llamar a un abogado especializado en denuncias falsas.

En el supuesto de que se esté en prisión o en el calabozo, esto será imposible. En ese caso, hay que llamar al abogado y, posteriormente, aportarle la información de contacto de personas cercanas y de su confianza que puedan conseguir esas pruebas e indicios que usted sabe que existen. A partir de ellos, el jurista se encargará de construir una estrategia de defensa enfocada a demostrar la falta de veracidad de la denuncia y a provocar la absolución por parte del juez o tribunal.

Qué hacer si el juez o el tribunal dictan una sentencia o resolución absolutoria

Una vez superado el proceso judicial con el archivo o el sobreseimiento de la causa, llega el momento de reflexionar acerca de la sentencia o resolución y sobre cómo se ha llevado a cabo el proceso.

Por ejemplo, si la sentencia absolutoria se ha producido en base a falta de pruebas de que el acusado cometiese el delito, es decir, a partir de las dudas en torno a su autoría, será mejor dejar las cosas como están ya que las posibilidades de probar que ha existido una denuncia falsa serán prácticamente nulas.

En cambio, si las pruebas presentadas por el acusado fueron convincentes y la sentencia absolutoria se produjo atendiendo a las dudas surgidas por el testimonio del denunciante, entonces sí que conviene iniciar un proceso de acusación por denuncia falsa. Siempre y cuando, claro está, la autoridad judicial no le dé inicio de oficio, lo que también es una posibilidad como dijimos anteriormente.

Penas por el delito de denuncia falsa

Presentar una denuncia falsa es un delito y, como tal, se castiga de forma bastante dura por el Código Penal. En concreto, el denunciante puede tener que cumplir las siguientes:

  • Delito grave: pena de prisión de entre 6 y 12 meses de prisión y multa de entre 12 y 24 meses.
  • Delito menos grave: multa de entre 12 y 24 meses.
  • Delito leve: multa de 3 a 6 meses.

La calificación del delito por la presentación de una denuncia falsa dependerá, principalmente, de la gravedad de la infracción penal que se denuncie. En este sentido, denunciar a alguien por violación con conocimiento de que se falta a la verdad sería considerado como un delito grave, mientras que hacer lo mismo por injurias y calumnias a través de redes sociales sería un delito leve.

Diferencias entre el delito de denuncia falsa y simulación de delito

Muchas personas tienden a confundir ambos delitos. Sin embargo, aunque con ciertas semejanzas, no son iguales ni se castigan de la misma forma.

En concreto, para que haya simulación de delito, el denunciante debe simular, ya sea en el juzgado o ante la policía, haber sido el autor o, lo que es más frecuente, la víctima de una infracción penal inexistente y que, fruto de ello, diese origen al inicio de actuaciones procesales. También se entiende como este tipo de delito la denuncia de una infracción penal que no ha sucedido aunque no se sea víctima ni responsable.

Por lo tanto, la principal diferencia entre ambos delitos es que en el de simulación no se imputa a una persona concreta salvo que sea a uno mismo, mientras que en el de denuncia falsa sí aún a sabiendas de que es inocente.

Conclusiones

En definitiva, aunque no exista una gran cantidad de denuncias falsas en nuestro país al año, o al menos que reciban esa catalogación oficial, hay que saber cómo actuar en caso de recibir una por parte de un familiar, amigo o conocido. Al fin y al cabo, nadie está exento de que actúen contra él de mala fe. En ese caso, no hay mejor alternativa que ponerse en manos de un abogado penalista especializado.

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