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Cómo divorciarse en España. Trámites de divorcio 2021

El divorcio es el acto legal destinado a disolver la unión matrimonial entre dos personas y permitirles volver a contraer matrimonio con quienes quieran. Pero, además, también suele usarse este término para hacer referencia a todo el proceso que tiene como objetivo poner fin a la relación entre los dos cónyuges. Aparece articulado en el artículo 85 y siguientes del Capítulo VIII del Título IV del Código Civil. Aquí queremos profundizar sobre él para entender todos los pasos que se deben dar para hacerlo efectivo.
 

¿Cuándo se decreta el divorcio?

El artículo 86 (Capítulo VIII del Título IV del Código Civil, como dijimos anteriormente) indica que, para que se decrete judicialmente un divorcio, es necesario cumplir con los requisitos y circunstancias recogidos en el artículo 81. Este indica lo siguiente:
 

Es necesario para solicitar el divorcio que hayan transcurrido 90 días desde la fecha en la que se celebró el matrimonio. Este requisito no se aplica si se acredita que existe riesgo para la salud y la integridad física, psicológica y moral del demandante.

También resulta indispensable que la iniciativa parta de, al menos, uno de los cónyuges.

La demanda de divorcio ha de estar acompañada de una propuesta de convenio regulador que fije los términos del fin de la unión matrimonial.

Esto viene a decir que, en España, cualquier persona que quiera divorciarse de su pareja lo puede hacer sin que exista ningún impedimento o traba legal. Es decir, basta el mero deseo de concluir el matrimonio para que se haga efectivo. Sin embargo, como vamos a ver, el proceso será muy diferente en función de si existe acuerdo entre las partes o no.
 

Tipos de divorcio

Existen, fundamentalmente, dos tipos de divorcio: el divorcio de mutuo acuerdo y el divorcio contencioso. Vamos qué trámites exige cada uno de ellos.
 

El divorcio de mutuo acuerdo

Uno de los mejores consejos antes de divorciarse que le podemos dar es que trate de llegar a un acuerdo con su pareja. ¿El motivo? Cuando el proceso sigue lo dispuesto en el artículo 87 del Código Civil y en el artículo 777 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, todo se vuelve mucho más rápido, sencillo y barato para los dos. También acaba resultando menos traumático para los hijos, si los hay.
Para iniciar el procedimiento de divorcio en este caso basta con que uno de los cónyuges manifieste su deseo de romper la unión matrimonial una vez que hayan transcurrido 90 días desde la celebración de la boda. En ese momento, uno o los dos deberán ponerse en manos de un abogado que redacte un convenio regulador. En él se establecerán y definirán las consecuencias del divorcio. Ha de incluir:
 

Patrimonio común. Debe presentar una propuesta de disolución o liquidación de la comunidad de bienes. Lo más importante es indicar cómo se va a atribuir el ajuar y la vivienda familiar. Pero también ha de hacer referencia a cualquier otro bien mueble o inmueble cuya propiedad sea compartida por ambos cónmyuges.

Pensión compensatoria. Solo si procede según lo dictado en el artículo 97 del Código Civil. Con ella lo que se trata es de 'compensar' a la parte del matrimonio que resulte más perjudicada por el divorcio (por ejemplo, una mujer que abandonó su vida profesional para cuidar de los niños). No está asociada a la pensión de alimentos.

Pensión de alimentos. Un aspecto exclusivo del divorcio con hijos. Es la cuantía económica que el cónyuge no custodio tendrá que abonar al cónyuge custodio cada mes. Debe incluir los gastos ordinarios y especificarse claramente. Aunque no aparezcan detallados, también ha de abarcar los gastos extraordinarios de los hijos.

Régimen de visitas, custodia y comunicaciones. Otro punto imprescindible al divorciarse con hijos. Debe especificarse el acuerdo al que han llegado las partes y reflejar el régimen de visitas de los abuelos y otros familiares allegados.

Contar con los servicios de un abogado para la redacción del convenio regulador es de vital importancia. El primer motivo es que él será capaz de garantizar que se respetan los derechos de ambas partes. El segundo, que cumplirá con todos los requisitos para que, posteriormente, el documento sea aceptado por el juez.
En cualquier caso, una vez redactado el convenio regulador, solo queda formalizar la decisión. En caso de que no se trate de una separación con hijos, es posible hacerlo a través de un notario. Es lo que se llama popularmente como 'divorcio express' y es la opción más rápida y económica. Basta con que ambos cónyuges expresen ante él su voluntad de divorciarse para que él, previa revisión del documento que garantice el respeto a la legalidad, realice la inscripción en el Registro Civil.
En cambio, en caso de que se trate de un acuerdo de divorcio con hijos, será necesario presentar la demanda de divorcio y esperar a que el convenio regulador sea ratificado por un juez mediante sentencia.
 

El divorcio contencioso

Es posible que, aunque uno de los cónyuges exponga manifiestamente su voluntad de divorciarse, el otro no esté de acuerdo y no quiera negociar. En ese caso no le queda más remedio que acudir a la vía judicial según lo dictado en los artículos 769 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
El primer paso consiste en contratar a un abogado de familia que defienda sus intereses en los juzgados y que le prepare acerca de cómo afrontar un divorcio. También es necesaria la figura del procurador. En este caso, al no haber acuerdo, no es posible presentar en la demanda una propuesta de convenio regulador. Además, si se trata de un divorcio con hijos pequeños, intervendrá el Ministerio Fiscal para velar por su bienestar.
Podemos resumir las fases de cualquier divorcio contencioso del siguiente modo:
 

La demanda de divorcio. En ella se expresará la voluntad de romper el matrimonio y se propondrán una serie de medidas a adoptar una vez que se formalice el divorcio. Son similares a las que establecería el convenio regulador, pero no tienen el mismo carácter.

Notificación. La demanda de divorcio debe ser notificada al otro cónyuge en un plazo máximo de 20 días. Este deberá responder manifestando su conformidad o disconformidad. Lo normal es que, si se ha llegado a este punto, no esté de acuerdo con ellas y proponga otras.

Vista. El juez, tras haber estudiado la demanda de divorcio y las alegaciones de la otra parte, citará a ambos cónyuges para que presenten las pruebas que deseen. En base a esta vista, el juez dictará una sentencia de divorcio que regule la ruptura matrimoial.

Este proceso puede durar varios meses. Sin embargo, el problema es que, una vez notificada la sentencia, las partes tienen 20 días hábiles para apelar. En caso de que alguna lo haga, la sentencia será ratificada o modificada en el plazo de 6 meses. También es posible que uno de los cónyuges solicite un nuevo juicio por haber encontrado pruebas no mostradas en el primero.
Sin duda, se trata de posibilidades que incrementan notablemente el coste en tiempo y en dinero del proceso de divorcio. Tanto que, incluso, puede llegar a demorarse años. Es cierto que si una de las partes está decidida a divorciarse lo va a conseguir, pero puede que su esfuerzo sea mucho mayor de lo que imaginaba.
 

¿Cuándo empieza a tener efectos el divorcio?

Depende del caso. En los divorcios de mutuo acuerdo 'express' empieza a tener efectos desde el mismo momento en el que los cónyuges manifiestan ante notario su voluntad de extinguir la relación matrimonial que les une. Así lo especifica el artículo 89 del Código Civil.
En cambio, en aquellos para los que hay que recurrir a la vía judicial, es necesario que el juez publique y notifique la sentencia firme. Hasta entonces no será efectivo.
 

¿Es posible extinguir el divorcio?

Según lo dictado en el artículo 88 del Código Civil, sí. Sin embargo, esto solo puede darse bajo dos circunstancias. La primera de ellas es que se produzca el fallecimiento de cualquiera de los ex cónyuges que estuvieron unidos mediante matrimonio. La otra es que se produzca una reconciliación expresa entre ambos. Cualquiera de esos dos hechos pone fin a las consecuencias del divorcio.
 

Conclusiones acerca de los trámites de divorcio en 2021

En definitiva, cualquier persona casada tiene el derecho a divorciarse de su pareja en el momento que estime oportuno. De hecho, basta con expresar su voluntad ante un notario o un juez para conseguirlo sin importar si su cónyuge está de acuerdo o no. Sin embargo, la voluntad de este para llegar o no a un acuerdo marcará, y mucho, la celeridad y la cuantía del proceso. Por ello, uno de los mejores trucos antes de divorciarse que le podemos dar es que trate de llegar a un entendimiento con su pareja a toda costa. Con ello conseguirá pasar página más rápido, ahorrará dinero y evitará un trámite de lo más traumático para sus hijos.

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