¿Cómo se desarrolla un juicio laboral?

¿Cómo se desarrolla un juicio laboral?
Publicado el: 19 de Diciembre de 2022

Los juicios laborales suelen ser de carácter oral, por lo que resulta evidente la exigencia del juez de que la conducta del letrado sea concreta. Cuando un empleado decide meter una demanda contra una empresa en un fuero social como puede ser en el caso de impugnar despidos, sanciones, accidentes de trabajo, reclamaciones pecuniarias, entre otras, hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos primero debe interponer una demanda con el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC), el Centro de Mediación, Arbitraje y Mediación (CMAC) o la Unidad de Mediación, Arbitraje y Mediación (UMAC).

Éstos, realizan una votación de mediación y posteriormente inician un procedimiento en el tribunal de seguridad social correspondiente. Pero para todo ello, lo mejor es que contacte con un abogado especialista en el ámbito laboral. En definitiva, es muy importante contar con la asistencia de profesionales idóneos durante todo el proceso del juicio laboral. Contar con un experto en derecho laboral a su lado le ayudará a enfrentar situaciones de juicio laboral con más confianza y brindará mayor protección a sus reclamos laborales.

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Lo primero que hay que hacer es presentar una papeleta de mediación. Los supuestos más habituales en los que la ley de mediación es obligatoria son el despido, el sancionador, las reclamaciones de cantidad, el reconocimiento de derechos generales y la extinción voluntaria del contrato por parte del trabajador. Se exceptúan las relacionadas con el artículo 64 de la Ley de la Jurisdicción Social, por ejemplo en relación con permisos, seguridad social, movilidad geográfica, cambios de contratos y condiciones de trabajo, etc.

La mediación puede resultar aceptada, que en este caso significa que el trabajador ha llegado a un acuerdo con la empresa y se dio por terminado el proceso de reclamación. Otra opción puede ser que se ha intentado en vano; es decir, la empresa no ha participado en la mediación. Y por último la que no se llega a un acuerdo; participaron la empresa y el trabajador pero no se llegó a ningún acuerdo. En caso de intentos inválidos o de no llegar a un acuerdo, el trabajador deberá presentar una reclamación ante el juzgado de lo social.

Siempre debemos considerar los plazos de prescripción y caducidad, y si nos citan tarde en la mediación, es posible que tengamos que presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social antes de que se celebre el SMAC o el CMAC.

Lo segundo que hay que hacer es iniciar la fase laboral judicial. Si se ha intentado la mediación en la SMAC o CMAC pero no se ha llegado a un acuerdo, el trabajador presenta una demanda en el juzgado de lo social. El juzgado correspondiente, a su vez, dictará instrucciones sobre procesos laborales, que pueden demorar entre unos meses y dos años, dependiendo del tipo de procedimiento en el juzgado o de la carga del proceso judicial.

Antes de que comience el juicio, el abogado de la administración judicial requerirá que la empresa llegue a un acuerdo con el trabajador. Si no se llega a dicho acuerdo, se iniciará una audiencia de juicio.

Después se celebrará un juicio laboral, en el que se puede distinguir tres etapas importantes: las argumentaciones de ambos, la práctica de la prueba y las conclusiones de las partes. Tanto el demandante como el demandado que generalmente suele ser la empresa, presentan una defensa. En lo que respecta al trabajador, su tiempo de exposición suele ser menor porque ya se completó la demanda laboral ante el tribunal, por otro lado la empresa tiene que hacer una alegación de los hechos presentados en la demanda del trabajador.

Por último, hay que ver la sentencia. Producido el acto de juicio, representado por los trabajadores y la empresa, el juez dará por terminado el acto de juicio laboral y posteriormente en un plazo indeterminado se notificará la sentencia, es decir, la resolución a las partes.

¿Qué prueba es válida en un juicio laboral?

En cualquier tipo de juicio, el objeto de la prueba es probar los hechos discutidos por las partes que intervienen en el proceso. La toma de pruebas es una de las partes más importantes de un juicio porque determina el resultado del juicio.

La prueba a presentar se relaciona con el asunto discutido por la otra parte. Por lo tanto, la prueba ajena a la demanda puede ser rechazada por el juez. La prueba se presenta al mismo tiempo que el juicio, pero en algunos casos puede solicitarse durante el juicio. Cuando se presenta una demanda, se le puede pedir al juez que solicite ciertos documentos de la compañía y llame a ciertos testigos. Casi todas las pruebas son válidas siempre que permitan establecer un hecho específico. Estas pruebas pueden ser por ejemplo emails, whatsapp, proveedores o clientes, empleados, o alguna prueba escrita que se tenga.

La admisibilidad de la prueba depende del cumplimiento del artículo 90 de la Ley de la Jurisdicción Social. Pero en el juicio, una prueba también puede ser inadmisible si se determina que está relacionada con una violación de la libertad pública o de los derechos fundamentales.

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