G.Elías y Muñoz Abogados
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Despido objetivo: qué es, causas y cómo puedo reclamar

Despido objetivo

Consiste en una rescisión del contrato de trabajo por causas determinadas. Estas pueden ser económicas, cuando la empresa sufre pérdidas o reduce sus ganancias. Y también pueden producirse por reajustes de plantilla o por la implantación de nuevas tecnologías, las cuales pueden sustituir ciertos trabajos manuales.

¿Cómo debe proceder la empresa y cómo debe responder el empleado? La empresa debe comunicar por escrito al empleado el motivo de su despido. Además, debe entregar una copia del escrito a los representantes de los trabajadores. Aquí el trabajador no tiene opción de negociar, y la única forma de impugnar es ir a los tribunales.

 

¿Qué es un despido objetivo?

Básicamente es un despido, ya sea individual o colectivo, en el que la empresa decide prescindir de los servicios de sus empleados por causas concretas o sobrevenidas. Sin embargo, para llevar a cabo este procedimiento la empresa debe hacerse cargo de la correspondiente indemnización hacia el trabajador.

A diferencia del despido disciplinario, en este el trabajador no tiene la culpa. Él no es la causa de la finalización de su contrato, sino una consecuencia de cambios internos en la empresa. Como consecuencia, el trabajador tiene derecho a una indemnización por parte de la empresa. En el Estatuto de los Trabajadores viene expuesto al detalle las causas y efectos de este despido.

 

Causas más comunes de este tipo de despido

Las causas de despido objetivo pueden ser de muy diversa índole. Todas ellas aparecen recogidas en el Estatuto de los Trabajadores, concretamente en el artículo 52, titulado la “Extinción del contrato por causas objetivas”. Veamos cuáles son estas causas:

 

Ineptitud del trabajador

Puede darse un despido objetivo por ineptitud sobrevenida después de la contratación del trabajador. Y no se podrá alegar este despido a causa de la ineptitud existente anterior al cumplimiento del período de prueba.

Deficiente adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas

Refiriéndose a las modificaciones propias de su puesto de trabajo. En este caso, la empresa debe ofrecer al empleado un curso formativo para lograr esa adaptación. Y la empresa no podrá despedirlo hasta que transcurran al menos dos meses desde la implantación de la modificación o desde que terminó la formación de adaptación.

Causas imprevistas dentro de la empresa

Un buen ejemplo son las causas económicas, cuando la empresa obtiene un saldo negativo o sufre pérdidas. También puede haber causas técnicas, cuando se introducen nuevos métodos de trabajo, u organizativas o de producción.

Faltas de asistencia al puesto

Las faltas al trabajo pueden afectar muy negativamente al trabajador. Si este tiene faltas justificadas, pero intermitentes y numerosas en un corto período de tiempo. No se computan las faltas por huelgas legales, accidentes laborales, maternidad y lactancia, licencias, violencia de género… u otras legalmente motivadas.

Contratos de tiempo indefinido a través de entidades sin ánimo de lucro

Puede suceder también cuando se da esta situación, es decir, cuando el empleado es contratado para ejecutar planes o programas públicos determinados. Al estar estos financiados por las Administraciones Públicas a través de ingresos externos.

 

Efectos de los despidos objetivos

Sea cual sea el motivo de despido, la empresa debe comunicárselo al trabajador por escrito y entregarle la indemnización que será de 20 días por año trabajado. Si tuviera lugar el despido objetivo por causas económicas y la empresa no tenga la suficiente capacidad financiera para pagar esa indemnización, deberá reflejarlo en el escrito.

¿Por qué se debe entregar una copia del escrito a los representantes legales? Simplemente para que tengan constancia y conocimiento del episodio. Y los días del preaviso, el trabajador tiene derecho por ley a una licencia estipulada de 6 horas semanales para buscar un nuevo trabajo.

No se podrá nunca despedir a nadie por esta vía si es por una de las causas de discriminación recogidas en la Constitución Española. Si decide recurrir a los tribunales, serán estos los que califiquen la extinción del contrato como improcedente, procedente o nulo. 

 

¿Qué debe aparecer en una carta de despido objetivo?

Esta debe tener una validez legal y para ello debe cumplir con una serie de requisitos. Una vez entregada el trabajador, debe firmarla conforme la ha recibido. Sin embargo, es importante que se exponga de forma clara el motivo del despido por causas objetivas y conocer qué datos debe llevar la carta:

  • Datos básicos del empleado, para que no haya dudas de a quién se dirige
  • Fechas de fin de contrato y de despido
  • Causa del despido, la cual debe ir claramente detallada

¿Cómo se la debe entregar la empresa al trabajador? Existen dos formas. La primera es directamente en mano. Si el trabajador se niega a aceptarla, debe haber testigos que hagan constar este rechazo. Y este episodio exime a la empresa de la obligación de volver a entregársela en mano. La segunda forma es a través de burofax o telegrama.

 

¿De cuánto tiempo es el preaviso despido objetivo?

Todo dependerá de si la empresa desea expulsar al empleado de forma inmediata o no. La carta siempre debe ser entregada al trabajador 15 días antes de que se haga efectivo el cese. Sin embargo, si la empresa decide no esperar a que el trabajador finalice ese periodo de 15 días, tendrá que pagarle igualmente esos 15 días que le pertenecían de trabajo.

Además, también debe abonarle una indemnización por despido objetivo, como ya se había mencionado. Todas estas son las obligaciones legales que deberá formalizar la empresa, pero ¿qué ocurre si no cumple alguna de ellas?:

  • Si no realiza el despido por escrito se considera despido improcedente.
  • Si el trabajador recibe una suma inferior a la que le correspondería debe reclamar.
  • Si no expone el motivo del despido de forma clara también se considera improcedente.

 

¿Cómo reclamar este tipo de despido?

El trabajador puede estar tranquilo porque si no está de acuerdo o le parece improcedente, así como un motivo injustificado, siempre puede impugnar ante los tribunales. Puede empezar a reclamar nada más entregarle el empresario la carta, de hecho, se recomienda no esperar a que pasen los días, ¡cuánto antes mejor!

Es esencial aprovechar los 20 días hábiles disponibles desde la recepción de la carta para reclamar. Recuerde que los días inhábiles son sábados, domingos y festivos. Si finalmente no hay acuerdo, el siguiente paso es la demanda judicial. Esta puede dar lugar a un despido improcedente, nulo o procedente, según los casos.

Primero se media a través de una papeleta de conciliación. Este proceso es necesario antes de ir a juicio, y en muchos casos hasta obligatorio. Ante estas situaciones, se recomienda dejarse en manos de un abogado. ¿Qué ocurre si no se consigue nada? Entonces, ahora sí, la vía judicial. Y si son varios los trabajadores despedidos, se debe proceder desde el despido colectivo en vez del individual.

 

La mejor opción siempre es consultar con un abogado

Si en algún momento sufre un despido de estas características, puede recurrir a la ley para defender sus derechos. Y ¡quién mejor que un profesional de este campo! Si considera que puede encontrarse en esta situación, puede solicitar más información a través de una consulta online. Un despacho de abogados es el lugar indicado para requerir ayuda.

En ocasiones, por desconocimiento de plazos o leyes, perdemos oportunidades únicas. Un empleo es un derecho al que todos tenemos y debemos protegerlo cuando consideramos que lo hemos perdido de forma poco clara o injustificada. Para más detalles sobre despidos, puede ponerse en contacto para solicitar una consulta.

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