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Quienes firman un contrato blindado tienen garantías adicionales respecto a cualquier otro trabajador en caso de despido. Entre las cláusulas a negociar están siempre las indemnizaciones económicas, beneficios sociales y privilegios empresariales.
¿Qué es un contrato blindado?
Los contratos blindados son contratos de trabajo que incluyen una serie de cláusulas especiales no previstas en los contratos laborales comunes y que persiguen el objetivo de proteger al trabajador frente a situaciones o decisiones inesperadas.
La principal diferencia está en la indemnización por despido, que se fija dentro del contrato y que siempre es superior a la prevista por ley. Además, suele contemplarse su pago incluso en caso de despido disciplinario. Este es el principal motivo por el que se denominan blindados, ya que rescindirlos unilateralmente por parte del empresario es mucho más complejo y costoso que si se tratase de un contrato convencional.
Ahora bien, el empresario también puede añadir una serie de cláusulas a su favor en este tipo de contratos. Por ejemplo, una indemnización para él en caso de renuncia o un período de preaviso superior al establecido comúnmente. También puede incluir acuerdos que impidan al trabajador marcharse a la competencia durante un determinado periodo de tiempo.
Pero ¿quiénes firman los contratos blindados?
Los contratos blindados no son exclusivos de ningún sector, tipo de empleo o perfil profesional. Ahora bien, es innegable que un “trabajador raso” no tiene la fuerza suficiente como para negociar las cláusulas especiales que veremos un poco más adelante. También es cierto que no asume la responsabilidad ni la exposición que sí tienen aquellos que blindan sus contratos ante lo que pueda pasar.
Por norma general, los contratos blindados son firmados por altos directivos, consejeros delegados y presidentes de grandes empresas. Imagina al CEO de una empresa tecnológica que es “fichado” por otra mediante una gran oferta. Sin embargo, las decisiones que toma no son capaces de revertir la situación económica y, al cabo de un año, la junta directiva decide cesarle, con el descrédito que eso supone para su carrera profesional. Si tenía un buen blindaje, se marchará con las espaldas bien cubiertas.
¿Cómo blindar un contrato de trabajo? Cláusulas a incluir por cualquier directivo
En términos generales, podemos decir que las cláusulas de blindaje en contrato de trabajo hacen referencia a cuatro grandes aspectos. Vamos a verlos.
La indemnización económica
El la cláusula más importante en el contrato blindado para directivo. En ella se fija una indemnización por despido muy superior a la prevista por ley, que, como recordatorio, suele oscilar entre los 12 y los 33 días de salario por año trabajado, en función de diversas circunstancias que aquí no vienen al caso.
Sin embargo, lo correcto sería hablar de “compensación” y no de “indemnización”. ¿El motivo? Ese pago fijado en el contrato está sujeto a tributación y cotización, mientras que las indemnizaciones por despido convencionales no lo están. Aunque ya no son tan voluminosas como antes, suelen contemplar el pago de varias veces el salario bruto anual del directivo.
Beneficios sociales
Sería el caso, por ejemplo, de un seguro médico, un plan de pensiones o, incluso, un paquete accionarial de la empresa. En muchos casos, es posible pactar que el directivo siga disfrutando de todos estos beneficios, incluso si es despedido.
Privilegios empresariales
Como serían los coches de empresa, viviendas alquiladas cerca de la oficina o descuentos especiales o regalos en productos fabricados. Al igual que en el caso anterior, estos privilegios pueden extenderse más allá del fin del contrato, pero suelen tener fecha de caducidad.
Cláusulas que deben incluir los empleadores en los contratos blindados
Ahora bien, los empleadores deben cubrirse las espaldas a la hora de firmar contratos blindados a altos directivos, ya que de lo contrario pueden verse en situaciones no deseables. Generalmente, estas se incluyen como contraprestación a los beneficios adicionales incluidos en ellos.
Confidencialidad
La empresa puede prohibir la divulgación de información de la empresa fuera del ambiente laboral. Hasta puede limitar la participación del directivo en foros, conferencias y seminarios.
No competencia
El directivo, si es despedido y cobra su compensación económica, no puede irse a trabajar a una empresa de la competencia. Al menos, durante el tiempo que haya sido estipulado en el contrato. Esta es la contraprestación que debe exigir el empresario a cambio de fijar una indemnización mucho más alta de lo normal.
Exclusividad
Evidentemente, un alto directivo de una empresa no va a trabajar simultáneamente en otra. Hay casos excepcionales, como el de Elon Musk (CEO de Tesla, SpaceX y 5 empresas más) o Florentino Pérez (presidente del Real Madrid y del Grupo ACS), pero tienen circunstancias especiales y no es lo habitual.
Generalmente, la exclusividad hace referencia a la imposibilidad del directivo de colaborar con fundaciones, incluso si se trata de ONG, y de desempeñar trabajos por cuenta propia. Es decir, el objetivo es que se dedique en exclusiva al negocio.
Permanencia
El empresario también puede exigir al directivo que se mantenga en su puesto una determinada cantidad de tiempo antes de poder renunciar o jubilarse, por ejemplo. De hecho, no es extraño que ambas partes pacten que las cláusulas beneficiosas para el trabajador se vayan desbloqueando poco a poco. Esto es especialmente habitual en aquellos casos en los que las empresas invierten grandes sumas de dinero en formación o en los que tienen que pagar para realizar el fichaje.
A estas alturas, creemos que ha quedado lo suficientemente claro qué es un contrato blindado y cuáles son las cláusulas que tanto directivos como empresarios deben luchar por incluir en la negociación. En cualquier caso, si te han ofrecido un contrato de alta dirección o has sido tú el que se lo ha propuesto a un trabajador, ponte en contacto con nuestros abogados especialistas en directivos. Te ofreceremos el mejor asesoramiento legal para que no tengas problemas en el futuro.
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